Cirugía PRK
Existen en la actualidad dos métodos por Excimer Láser para tratar las ametropías: el LASIK y la PRK.
La Queratectomía Fotorefractiva, o PRK por sus siglas en inglés, se realiza aplicando el láser directamente sobre la córnea previamente desepitelizada ( o “raspada”) con el fin de poder tratar córneas que sean muy delgadas y que por la técnica LASIK no se puedan operar.
La técnica con PRK resulta ser algo sintomática, es decir, durante los primeros 4 a 6 días después de la cirugía se podrá presentar dolor leve a moderado, lagrimeo, molestia excesiva a la luz, y visión borrosa, sin embargo pasad aproximadamente una semana el paciente tendrá la visión que lograba con sus anteojos.
Aunque la técnica PRK suena molesta, es una excelente opción para los pacientes que está contraindicado realizar un colgado como en LASIK, por ejemplo: las personas que realizan de manera rutinaria actividades de contacto (box, karate, etc.), en pacientes que sea difícil colocar los instrumentos para realizar el colgajo como pacientes con ojos demasiado pequeños, o en pacientes con córneas muy delgadas y que desean dejar de utilizar los anteojos. Por lo regular la graduación máxima a tratar mediante la técnica PRK es de 4 dioptrías pero recuerde que esta es solo una guía y que su médico tiene la última palabra en esta decisión.
El acto quirúrgico dura un promedio de 3 a 4 minutos para cada ojo y debido a que se utiliza anestesia tópica (solo gotas) y a que la recuperación es muy rápida, el procedimiento es ambulatorio. No se requiere de hospitalización.